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domingo, 15 de febrero de 2015

Bandastic: magos, música y un pinche suéter

“Como pescado nadando contra corriente y de repente dices, ¿qué pedo?, ¿ no estaré mal y mejor nado hacia el otro lado? “
Es bien tímido, pensé. No hay manera de que salga a un gran reflector a presentar sus ideas como grandes panaceas, ni mucho menos me imaginaría que dentro de él maquina una visión de planeación y logística a gran escala si lo encuentro en una fiesta o en un concierto. Es un chico normal, algo delgado y con el cabello que le cubre la mirada. Hasta frágil. Tampoco lo imagino saliendo del vientre de su madre sin un suéter puesto, moriría de frío.
Pero es Daniel, y es todo eso que revolucionó la noción del venue como todo un concepto inmaculado en la industria musical. El recinto alimentado por todos los actores: creadores, intermediarios, anfitriones y siervos.
Así lo imagino: un mago feudal que con cantos difónicos invoca a los mejores espíritus y los reúne para el goce divino de todos mientras nadie nota su presencia.
Aunque parece tener los ojos calmos, la urgencia es algo que lo define, como me cuenta mientras hablo con él. Dejó la carrera un par de veces y definitivamente no fue por asuntos académicos, sencillamente no le parecía entretenido.
Ni los ingenieros mecatrónicos ni los diseñadores industriales se divierten tanto como los magos.
Y por ortuna las cosas se dieron. “Gódin nunca” dice Daniel. Así como era malo en la escuela, lo sería en una oficina. Es el mal de toda la internet generation (si en todo caso es un mal). Nos aburrimos con facilidad, queremos todo más rápido, inmediato. Daniel no hubiera podido tterminar la carrera porque lo atormentaría el pensamiento de hacer algo que le iba a aburrir toda la vida. 
Hay otras formas de muerte que la muerte misma. En algún momento supone que si no funciona todo esto, hará vida en alguna industria musical: como músico, o del otro lado
La música la toma en serio. Desde los 15 años ha estado asistiendo a conciertos y no piensa parar nunca. “Es un golpe muy intenso el que sientes”, dice. Y la música lo lleva a todos lados. Lo más lejos que ha llegado a estar es Islandia, justamente para asistir a un festival de música.
No es de sorprenderse, justamente estamos pasando por una serie de cambios radicales en las formas de consumo de todas las personas. Los objetos se vuelven sagrados y personales, como colecciones de idolatría que llevan una carga emocional en su esencia.
¿Para qué sirve tener el disco de tu banda favorita si los puedes llevar en la memoria del teléfono? Porque más allá de la música, los puedes hacer tuyos de una manera más personal: el vinil que compraste el día del concierto de Motorama, en el Pasagüero, cuando conociste a Mónica, etcétera.
Daniel es parte de esta generación que mira las cosas de manera diferente. No quiere esperar, no quiere hacer filas, no quiere sentirse ajeno, ni segregado. Cree fervientemente que hay que cuestionar el modelo de orden común de las cosas.
¿Por qué tengo que vivir en NY, o en Londres para poder vivir la música de culto? La experiencia de tener a tu banda, en tu país, con tu gente.  Eso es lo que hace.
El éxito del crowd funding radica en la unión de la gente. Jalar parejo. Cuando Bandastic quiso traer a Real State a la Ciudad de México, se necesitaban 63 mil pesos. Se abrió convocatoria y cuando expiró, no se había llegado a la meta.
Se canceló el concierto y el dinero le fue regresado a quienes aportaron. Pero cuando la gente pidió abrir convocatoria para traer a Motorama desde Rusia, Guadalajara y D.F. respondieron al llamado.
Daniel habla de la gente en el concierto. Gente auténtica, que demostró que el proyecto tenía mucho más que sólo lo que se imaginaba en un principio. Se le dio el poder a la masa y la masa tuvo la razón.
No es un modelo de negocio, ni una forma de producto retorcido cargado con mercadotecnia. Es gente verdadera haciendo y disfrutando lo que verdaderamente ama. Empoderar a quienes deberían tener el poder, porque son más y porque son buenos para saber lo que quieren.
Después de todo esto que ha sucedido, Daniel está en una especie de hot spot en el que no se siente cómodo. Ya lo sabía, él es más bien tímido y se restringe a disfrutar; pero cuando se trata de dar la cara en prensa, Luis, CEO de Bandtastic es el que se encarga del asunto.
Al final, después de haber hablado con él, le pregunté directamente cuáles eran sus planes a futuro. No pudo más que contestar que no le gusta verse a sí mismo sobre una línea hierática. Prefiere verse a sí mismo como una línea que cambia de dirección dependiendo de los sucesos: “mientras haya música, padre; si me estoy divirtiendo y hago cosas padres, cool”.
Supongo que a la magia no se le puede poner destino

Voces del México alterno




La música no es sólo entretenimiento, es un arma de pie de lucha y de expresión auténtica.

Si me hubieran dicho, hace unos 10 años, que México iba a estar posicionado con una escena musical exitosa y con productores de calidad, me hubiera valido madres. Literalmente porque tenía unos 10 años, y no me importaba ese asunto. Y a la gente a la que sí, le hubiera mentado la madre al que se lo dijera porque, evidentemente, se lo estaba curando.
Nadie, más que Emilio Azcárraga, estaba pensando en música en ese momento, y ese vato lo hacía porque andaba en planes de asociarse con EMI Music. Afortunadamente, esos años han quedad muy atrás.

La EMI ahora sólo maneja a artistas mediocrísimos para producciones televisivas igual de mediocres –léase, telenovelas- que siguen generando ingresos porque, pues aceptémoslo, seguimos siendo mediocres. Pero por lo menos la industria musical (ya se le puede llamar industria) ya no está allí en manos del millonario.

Ahora, no es el caso de que unos cuantos estén monopolizando el nicho, ni la propuesta.
De hecho, México nunca ha sido tan democrático en algún sentido como ahora lo está siendo en la generación de propuestas culturales. Y qué chingón; pero al mismo tiempo está haciendo falta una noción auténtica de lo que está sucediendo. La gente en realidad no se da cuenta de la importancia que esto tiene.

El problema no es que vayan a conciertitos y festivales llaneros y la mamada, el pedo es que no entiendan el verdadero sentido de la música, que sea menospreciada por aquellos mismos que la consumen.

 Porque si voy a preguntarle al Godinez promedio la razón de ser de estas propuestas, dudo mucho que pueda encontrar una diferente a la de la excusa de gastarse unos diez mil pesos al año yendo a ver bandas que ni conoce con el sueldo de oficinista que apenas le deja comprarse una cheve en el Corona.
Mucho menos reconocerá la importancia de esto.

Tomemos por ejemplo el caso de las disqueras independientes mexicanas. Se solía creer que el término independiente era sinónimo de mala calidad, recursos limitados y pubertos grifos encerrados en un cuarto con una excusa para drogarse. Los hechos, ahora, hablan por sí mismos.

Existen en México una cantidad inmensa de disqueras independientes que surten de músicos los escenarios nacionales. De entre los más destacados están Static Discos o Vale Vergas-recientemente renombrado Estados Unidos de Latino América- ambas de la ciudad fronteriza Tijuana y que tienen entre sus filas a los representantes de la bancada independiente y alterna más talentosos e importantes de este movimiento como Juan Cirerol –apodado el Johnny Cash mexicano- Los Macuanos –llamados el Kraftwerk mexicano-, o Dani Shivers-a esta morra yo le digo la Sky Ferreira mexicana-.

Junto con este incremento de propuestas de producción se vieron afectados los hábitos de consumo de los melómanos aztecas. Es así como un par de vatos de la ciudad de México comenzaron su proyecto de casas productoras de música electrónica que culminó en la aparición del Auditorio Blackberry.

Acá les decimos los Sicarios y su importancia no radica exclusivamente en este recinto; sino el modelo que ha sido adoptado en todos los rincones del país para este tipo de propuestas. Es decir se multiplicaron los venues donde se pueden presentar estos artistas.
Y con ello tenemos una bonita escena nacional llena de gente rara y talentosísima que puede llegar a cualquier lugar con muchísimo éxito.

“Es un fenómeno que se viene gestando desde hace tiempo, desde los 90´s no sólo pensando en bandas o productores, sino con gente interesada en el desarrol lo cultural del país como Camilo Lara; que les transmite el legado a nuevos entusiastas como Luis Cerón, el fundador de Disco Tormento y quien maneja a la banda francesa Thieves Like Us internacionalmente.
Este es el resultado de unos 20 años de gente muy dedicada” dice Julián Araoz, locutor de radio en la Ciudad de México.
Todo esto sería irrelevante de explicar si no pongo en contexto la razón por la que esto hace que México sea un mejor país (o por lo menos, que los mexicanos seamos mejores personas)

Si tomamos en cuenta que México no sólo está pasando por una revolución de su escena musical, sino integralmente en todos los sentidos del sector cultural nos damos cuenta que hace año y medio existió un movimiento socio-político que crispó a las masas y, de nuevo, vemos que los actores de la escena musical están presentes en esto. 

Cuando el 132 empezó haciendo marchas sobre Paseo de la Reforma, no pasaron ni dos días para que los músicos formaran su propia célula del movimiento: Músicos con YoSoy132. Y es así como te encontrabas gritando consignas de lucha junto a Juan Manuel Torreblanca por el Eje Central de día, y por la noche lo veías tocar en el Caradura.

También hay que recordar que antes de que México comenzara a pisar fuerte la escena independiente, los que llevaban el estandarte en el mundo eran Chile y España, llegando a exportar sus productos a todo el globo sin importar la lengua nativa del lugar en el que eran escuchados (los chilenos de Astro están incluídos en el soundtrack de FIFA 2013 y los españoles Crystal Fighters han tenido presentaciones hasta en Rusia).

Y si también nos ponemos minuciosos en el asunto, España y Chile vienen de una ola de levantamientos sociales sonorísimos a los que la Primavera Mexicana les debe mucho:
Camila Vallejo estaba presente durante las manifestaciones en los comités de organización de universitarios mexicanos en 2012.

Entonces, la música no es sólo entretenimiento, es un arma de pie de lucha y de expresión auténtica.

Si cabe dar un preciso ejemplo, pongo aquí en contexto a la gran Chavela Vargas, que dice y seguirá diciendo (porque para mí, sigue viva): “México es mi tierra. Ahorita está dormido el gigante. ”. Dormido, no muerto.

Hasta en Siria la música es temida por los círculos de poder donde, literalmente, les están cortando las gargantas a los compositores para que dejen de tener importancia. Entonces vamos sacando cuentas de lo que verdaderamente significa tener una escena de este calibre en un país tan antagónico.

No es sobre si quieres hacerle un boicot a Slim dejando de ir al Corona porque tu cuenta de internet está muy cara ni sobre si algún pomposo famoso anda  tocando en el Vive Latino, es sobre exaltar y darle importancia a lo que lo necesite y sea importante para sacar adelante una idea.


Haz patria, ven al NRMAL